El Amor no es bello ni es bueno, ni por extensión verdadero —contaba Sócrates que decía Diótima en el Simposio, uno de los más célebres diálogos escritos por Platón. Pero fiel a su naturaleza deseante, ama lo bello y lo bueno y, en tanto ambos, lo verdadero. Porque de todo esto carece el Amor, así lo busca. Es una entidad intermedia: un gran demonio. Ésta es la noción central de la unidad del Amor en el idealismo de los clásicos. En La belleza del marido, Anne Carson desentraña la experiencia amorosa y la comprende a través de este principio de unicidad —belleza, bondad y verdad—; la experiencia del desamor se sigue lógicamente de la desunión de alguno de estos elementos. La falta de la verdad entraña, en consecuencia, la del Amor. En suma, una virtud perdida. Este poemario es un recorrido hacia el Amor y su anverso (su ausencia); sirve también de consuelo a quienes hemos perdido alguno de estos pilares y entonces también, en algún momento, la virtud: el Amor.
Una herida despide su propia luz, dicen los cirujanos. Si apagaran todas las lámparas en la casa
podrías cubrir la herida con lo que brilla de ella.
*
εντροπαλιζομενη es como Homero contó que Andrómaca se despidió de Héctor, “A cada tanto miraba hacia atrás”.
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Duele estar aquí.
"Sólo tú pudiste escapar".
Contar una historia sin contarla
—querida sombra, esto lo escribo despacio.
¡Sus inicios!
Mis finales.
Pero todo se reduce
a una luna azul de junio
y una noche sombría, como dicen los poetas.
Aparentemente algunos tangos se tratan sobre mujeres pero mira éste.
¿A quién ves,
diminuto, reflejado
en cada una de sus lágrimas?
Ahora, mira cómo doblo esta página para que creas que eres tú.
Ficha: The beauty of the husband. A fictional essay in 29 tangos. Anne Carson, 2002. Vintage Editions.

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