PG-O: Tú fuiste uno de los pioneros en traer a México el movimiento de la Décroissance, lanzado en Francia por el economista Serge Latouche, como un eslogan que arropa la necesidad de reflexionar y llevar acciones para detener el crecimiento económico, que se ha vuelto materialmente insostenible para la vida en el planeta, como lo muestra, entre otros, el cambio climático. ¿Puedes hablarnos de cómo llegaste allí?
MV: En 2006, un conjunto de hechos fortuitos (encuentros con franceses residentes en México) me hizo conocer las ideas que están detrás del movimiento francés décroissance y su cercanía con las ideas filosóficas de Iván Illich que desde 1986 habían inspirado mi activismo ecologista. Al comentarlas con mi amigo Jean Robert, descubrí que el autor principal de este movimiento era su amigo, el economista y sociólogo Serge Latouche, con quien tenía en común la amistad de Iván Illich. Jean me proporcionó una copia del libro de Latouche sobre este lema y me puso en contacto con él.
PG-O: ¿Quiénes fueron los creadores y precursores del movimiento Décroissance?
MV: Quienes lo crearon, con base en grandes fundamentos teóricos y con el apoyo del seminario “Deshacer el desarrollo rehacer el mundo” celebrado en la UNESCO de París en 2002, fueron Serge Latouche —con su famoso manifiesto Pour une societé de décroissance, publicado en Le Monde Diplomatique en 2003— y Paul Aries, con su libro Décroissance ou barbarie de 2005. Ambos, a su vez, se apoyaban en varios grandes autores críticos de la modernidad. Latouche principalmente en Iván Illich, Nicholas Georgescu-Roegen, François Partant y Cornelius Castoriadis. Paul Ariès en Edgar Morin, Jean-Pierre Dupuy, Paul Virilio, Karl Marx, Guy Debord y otros. Durante más de veinte años, la revista francesa La Décroissance ha difundido numerosos artículos sobre este tema y, hacia 2019, el 54% de los franceses aprobaban el lema décroissance. Creo que el movimiento tiene también filiación con autores como Lewis Mumford, Karl Polanyi, Jacques Ellul, Paul Goodman, Herbert Marcuse, André Gorz, Marshall Sahlins, Marcel Mauss, Émile Durkheim, Mahatma Gandhi, Paul Virilio, Serge Mongeau, Piotr Kropotkin, entre otros.
PG-O: ¿En qué momento y quién lanzó en México el término “descrecimiento”, que añade una S al prefijo, y cuál es su objetivo?
En 2007, después de largas reflexiones, propuse a mis compañeros del grupo ECOMUNIDADES (Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México) adoptar algunas ideas fundamentales del movimiento francés y, además, traducir la palabra décroissance con una nueva palabra en español: descrecimiento. Rechacé la traducción habitual al español de este vocablo francés, “decrecimiento”, debido al uso habitual de este último término para describir procesos fisicoquímicos o sucesos o acontecimientos desafortunados, principalmente económicos (recesiones). Inspirándonos en el descubrimiento de la gran cantidad de palabras en español que utilizan el prefijo “des”, y en consulta con amigos muy cercanos, inventamos el término descrecimiento —que en ese año no existía en ningún diccionario en español—. Teníamos en vista cuatro propósitos. El primero, dar a esta palabra el significado de una acción voluntaria —algo que habitualmente no sucede al usar la palabra decrecimiento— aunque, por otro lado, éste sea el verdadero sentido de la décroissance en el movimiento francés. El segundo, indicar que esta acción voluntaria se realiza tomando en consideración la historia, la geografía o el territorio, la ecología, las culturas originarias, la economía, la sociedad, las costumbres y las culturas de México. El tercero, señalar que esta acción voluntaria busca especialmente la reducción de las ligas o relaciones económicas entre las personas, las comunidades, los países. El cuarto, darle a este lema o eslogan un carácter más común, más españolizado, menos académico y menos afrancesado, en el sentido de la descolonización.
Los compañeros de ECOMUNIDADES no sólo aceptaron mi propuesta, sino que también acordamos organizar un ciclo de coloquios titulado “La apuesta por el descrecimiento”, con el fin de iniciar la discusión en torno a este lema entre grupos ecologistas, académicos y representantes de movimientos sociales de la Cuenca del Valle de México. El 18 de octubre de 2007 tuvo lugar en la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) de la Ciudad de México el Primer Coloquio sobre descrecimiento, con la participación de Jean Robert, de representantes de diversas organizaciones sociales, del director de planeación de la Facultad de Economía de la UNAM y de otros académicos. Entre 2007 y 2008 realizamos cinco coloquios: en el primero se aprobó la palabra “descrecimiento” y, en los siguientes, se precisaron sus diferentes significados.
En 2008, Serge Latouche aceptó la invitación para venir a México y dar presentaciones o conferencias magistrales en las principales universidades mexicanas. En marzo de 2009, lo hizo en universidades de la Ciudad de México, Puebla y Morelos.
Poco después de esta gira, recibí la invitación para participar en la Segunda Conferencia Internacional de Degrowth 2010 en Barcelona, donde tuve el gusto de conocer a muy diversos activistas en esta temática. En 2012 me invitaron a la Tercera Conferencia Internacional de Degrowth en Venecia, en la que Latouche fue invitado especial. Además, pude participar en la Primera Conferencia de Degrowth de Las Américas de Montreal y conocer a Serge Mongeau, autor principal del movimiento de la Simplicidad Voluntaria y del gran movimiento por la décroissance en Quebec.
Hacia 2017, la Red Ecologista descubrió que, debido a su creciente uso en el mundo hispanohablante, la palabra descrecimiento ya había sido reconocida por la Real Academia Española (RAE). Aunque aún no le otorga los significados para los que esta Red la creó, su inclusión en el diccionario confirma el buen nivel de aceptación de esta palabra en el mundo hispánico.
P-GO: ¿Cuáles son los objetivos del movimiento de descrecimiento en México?
MV: Ha tenido el propósito de luchar contra la creencia de que el crecimiento por el crecimiento mismo o el crecimiento sin límites beneficia a las comunidades, a las ciudades o a la sociedad conduciéndolas al bienestar o la felicidad. Nada es más falso; este tipo de crecimiento está en el origen de los colapsos mundiales que hoy en día desquician a la sociedad. El descrecimiento tiene el propósito de encontrar formas que ayuden a descolonizar el imaginario social de las ideas económicas, de los economistas o economicistas que lo controlan; asimismo, quiere demostrar que hay una religión de la economía que profesan el Estado, el Mercado y los economistas, y que se cultiva por medio de la educación primaria obligatoria, la publicidad, los grandes medios de comunicación, las plataformas digitales y los espectáculos masivos. Este movimiento se propone demostrar que existe un culto o una idolatría a la ciencia y la tecnología que deshumaniza a la sociedad.
El movimiento mexicano también ha llevado a cabo acciones en contra de muy específicos aspectos del crecimiento económico como el Desarrollo Sustentable, el Producto Interno Bruto (PIB); la productividad, el empleo, los megaproyectos, el uso del auto privado y los viajes frecuentes en avión, la escolarización, la publicidad política, la mercadotecnia, los grandes espectáculos, la pavimentación, los tubos y las bombas, las semillas transgénicas, entre otros.
PG-O: ¿Qué ha sucedido en España con el movimiento de “decrecimiento”?
MV: En 2008 descubrimos que en algunas grandes ciudades de España había comenzado un movimiento con ese nombre; adoptaba algunas ideas del movimiento francés, pero tenía interpretaciones muy diversas en cada ciudad o provincia. No obstante, los libros que han publicado sobre el tema han tenido alguna influencia en Latinoamérica, especialmente los de Carlos Taibo, los de nuestro amigo valenciano Julio García Camarero y el Vocabulario del decrecimiento del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA) de Barcelona, editado por la Fundación Heinrich Böll.
Añado que el ICTA ha tenido una influencia en el movimiento internacionalista similar a la la que nació en Francia en 2008 con François Schneider: el movimiento degrowth internacional realizó su segunda conferencia en Barcelona en 2010. Hoy en día, el movimiento degrowth cuenta con grupos en la mayor parte de los países europeos, así como en Australia, Canadá, Estados Unidos, México y Brasil. Ya existe una red internacional de degrowth. Por su parte, el movimiento mexicano de descrecimiento ha tenido cierta influencia en otros países de Latinoamérica a partir de la celebración, en 2018, de la Primera Conferencia Norte-Sur Degrowth-Descrecimiento en la Ciudad de México. Ver: https://degrowth.descrecimiento.org/
PG-O: ¿Qué impacto ha tenido en México el movimiento?
MV: Destacados investigadores universitarios saben de su existencia. En la UNAM, Guadalupe Valencia, Gustavo Romero, Alberto Domingo Vital, Enrique Leff, Víctor Toledo, María de Jesús Ordoñez, Cristina Barros, Americo Saldivar, Jorge Linares, Gian Carlo Delgado, Silvana Rabinovich, entre otros. En la UAM, David Barkin, Aleida Azamar, Edgardo Mota. En El Colegio de México, Humberto Beck, Laura Flamand, Lorenzo Meyer. Algunos de estos catedráticos nos han ofrecido un gran apoyo, como fue el caso de Alberto Domingo Vital, Coordinador de Humanidades de la UNAM, que en 2018 nos apoyó para que la Primera Conferencia Norte Sur de Degrowth-Descrecimiento Ciudad de México se realizara en el Palacio de Medicina de la plaza Santo Domingo de la Ciudad de México. Además, entidades de la UNAM como el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), el Instituto de Investigaciones Sociales, el Instituto de Investigaciones Económicas, el Programa de Bioética, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, aportaron fondos o apoyos. Lo mismo hizo la UAM-Xochimilco gracias a Aleida Azamar, David Barkin, Edgardo Mota y otros profesores.
También se han celebrado actos o encuentros por el descrecimiento en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la Universidad Autónoma de Querétaro, la Universidad Autónoma del Estado de México y la Universidad Ibero Puebla. Incluso en 2007; la revista Unidiversidad de la Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) dedicó el número 28, coordinado por ti, al tema de Descrecimiento, número que aparentemente puede encontrarse en línea.
PG-O: Además de las ya mencionadas, ¿qué otras acciones o actividades ha realizado el movimiento en México?
MV: ECOMUNIDADES ha realizado desde 2008 muy diversos eventos, entre ellos, una carpa en el Zócalo por la Jornada del Foro Social Mundial 2008, decenas de talleres y seminarios en la Universidad de Londres de la Ciudad de México, reuniones sobre el tema en Cuernavaca, Puebla, Toluca; encuentros nacionales en Puebla y Querétaro. Desde 2007, gracias al generoso apoyo de Edith Gutiérrez, se ha contado con dos blogs que muestran avisos, comunicados, convocatorias, textos nuestros y de grandes autores sobre descrecimiento ligados a la acción de ECOMUNIDADES. Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México. Ver https://descrecimientomexico.blogspot.com/ y http://red-ecomunidades.blogspot.com/
Al ser el único movimiento de este tipo en un país del Sur global (México), en 2009 nos invitaron a realizar presentaciones en un taller y en un seminario internacional en el Klimaforum09 de Copenhague, cumbre de los pueblos paralela a la COP15, cumbre del clima de la ONU de 2009. Gracias a la calidad de nuestras presentaciones en Copenhague, el consejo directivo del Klimaforum09 nos invitó a convocar el Klimaforum10 en Cancún, cumbre de los pueblos paralela a la cumbre del clima COP16 de 2010. La organización de este evento fue un gran reto: desde el principio enfrentamos el rechazo de parte de ciertas ONGS mexicanas e internacionales, como la Heinrich Böll de Alemania, que controlaban las cumbres de los pueblos realizadas en México. Estas organizaciones lograron la cancelación de los fondos que el Klimaforum09 había conseguido para el Klimaforum10 y nos vimos obligados a conseguir fondos de otras fuentes, incluido el gobierno mexicano.
La organización del Klimaforum10 provocó un hecho histórico en las cumbres de los pueblos: en Cancún 2010 funcionaron simultáneamente tres paralelas a la cumbre del clima, la COP 16; además, nos permitieron acoger a activistas internacionales, entre los más radicales del mundo, en los asuntos de la Justicia Climática y ser parte de la red mundial Climate Justice Now! La organización del Klimaforum10 nos dio un gran conocimiento sobre los movimientos climáticos del mundo y de las ONGs ambientalistas internacionales.
Actualmente parece que entre los movimientos ambientalistas y conservacionistas se acepta muy bien el lema del descrecimiento o la idea de reducir el consumo y la producción de productos altamente nocivos, así como el uso de ciertos servicios, como el transporte motorizado. También lo aceptan con facilidad algunos grupos indígenas, campesinos o trabajadores. No obstante, los fundamentos teóricos del descrecimiento y sus propuestas mayores siguen siendo virtualmente desconocidos en Mexico no sólo por quienes aceptan el lema descrecimiento sino también por muchos académicos de las grandes universidades mexicanas.
PG-O: ¿Con qué te gustaría cerrar este breve acercamiento al tema?
MV: La interpretación que hago del lema del descrecimiento se sustenta en la convicción de que la sociedad de crecimiento global en la que vivimos colapsa desde hace algunas décadas en varias dimensiones y en sus creencias fundamentales: filosóficas, políticas, económicas, sociales, culturales, ecológicas y climáticas. La sociedad industrial de crecimiento, sustentada en ideas o imaginarios de progreso o desarrollo, en ideas o imaginarios económicos, economistas o economicistas, en imaginarios científicos y tecnológicos, está derrumbándose rápidamente.
Ante esta situación apocalíptica, propongo, sobre todo, la descolonización del imaginario social respecto de las ideas económicas y de los economistas o economicistas, con el fin de avanzar en la desoccidentalización de México y en la desindustrialización de las sociedades del Sur global, para crear comunidades ecológicas o ecomunidades. Sustento mis convicciones en las ideas de diversos autores que han influido en mi pensamiento, tales como Bertrand Russell, Bernard Shaw, Iván Illich, Murray Bookchin y E. F. Schumacher, Jean Robert, Jeremy Rifkin, Karl Polanyi, Serge Latouche, Paul Aries, Jacques Ellul, Jean Paul Sartre, André Gorz, Guy Debord, Karl Marx, Zygmunt Bauman, entre otros.
No puede haber un crecimiento infinito en un planeta finito. El crecimiento económico se produce a costa de la degradación de la riqueza natural de los territorios del mundo. El crecimiento también puede significar la presencia de un cáncer o de un desquiciamiento.